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Una
cita luminosa en Lima
Por Emilio
Sánchez Cartas
Más de
veinte fotoperiodistas de varios países, entre ellos
Perú, Ecuador, Guatemala y El Salvador, se dieron en
cita en Lima, del 30 de noviembre al 2 de diciembre del 2006,
para el seminario-taller. LA ILUMINACIÓN EN LA FOTOGRAFÍA
PERIODÍSTICA, organizado por el Instituto de Prensa
de la SIP e impartido por Ricardo Ferro, ex editor de fotografía
de la agencia de noticias EFE, y Ángel Enrique Valentín,
del diario floridano Sun-Sentinel.
El tema de la luz es fundamental en la fotografía.
Como insiste el maestro Ferro, quien domine acertadamente
la luz, tendrá asegurado el 50 por ciento de una buena
foto. No era la primera vez que Ferro y Valentín desarrollan
un seminario sobre esta temática. En julio del 2005
hicieron el primero en Cuernavaca, México, que tuvo
excelentes resultados.
El seminario de Lima demostró cómo es posible
hacer un trabajo de alto nivel con independencia del equipo
que se posea y lograr maravillas con un flash y un reflector.
Los participantes trajeron su portafolio con sus fotografías
y recibieron críticas y sugerencias de los profesores.
Desde luego, hubo las charlas teóricas de siempre y
el análisis de las fotografías. Los ejercicios
prácticos despertaron mucho interés; hubo tres:
Lima a contraluz, Lima en sombras y La clave para una buena
foto de estudio. El mini-taller de Valentín, “Pintar
con luz”, fue un acto de magia que sedujo a todos.
Un hecho lamentable fue el asalto de que fue objeto uno de
los participantes. Sucedió en la tarde del viernes.
Se trataba de practicar la fotografía nocturna, y ya
desde las 5 de la tarde nos fuimos al Puente de los Suspiros
(que inmortalizó Chabuca Granda con “La Flor
de la Canela”), en Barranco, un lugar muy visitado por
los turistas. Los profesores habían indicado que este
tipo de fotografía debía realizarse al atardecer,
aprovechando el todavía azul del cielo. Casi a punto
de retirarnos, cerca de las 8 de la noche, se dio la voz de
alarma: delincuentes a punta de pistola despojaron de todo
su equipo a un fotoperiodista del diario peruano La República.
En verdad, fue algo penoso que, por demás, nos alerta
de que, en ninguna circunstancia, los periodistas deben bajar
la guardia.
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